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11 de marzo de 2012

El 'boom' de las marchas de palio: análisis y evolución

Hoy traigo una cuestión que muchos nos planteamos desde hace un tiempo: ¿se compone demasiado?

La cantidad de marchas de todos los estilos que se estrenan anualmente parece sobrepasarnos, y más en Andalucía, y aún más en su capital, Sevilla. El número de marchas, estilos y bandas tanto de Cornetas y Tambores como de Agrupación Musical es tan abrumador que sería una tarea casi imposible de realizar. Es por ello que en este pequeño estudio nos vamos a dedicar por exclusividad a las Bandas de Música, por llevar un estilo más unificado y un número de estrenos un tanto menor.

Antes de empezar, agradecer enormemente a la web www.patrimoniomusical.com y a su impresionante base de datos de marchas procesionales, sin la cual este análisis resultaría totalmente imosible de llevar a cabo. Empecemos:

Estamos a 2012, pero vamos a analizar desde el último año completo, es decir, 2011. Vamos a tomar como referencia, por ejemplo, los últimos 30 años: desde 1981. Por un lado, vamos a cuantificar el número de obras estrenadas cada año. Por otra parte, vamos a calcular, de todas ellas, cuántas están dedicadas para imágenes o Hermandades de Andalucía. Y por último, cuántas a Sevilla y su provincia (como referencia, aproximadamente una de cada siete marchas sevillanas están dedicadas a alguna Hermandad de la provincia):

Pulsar sobre la imagen para agrandarla
Se puede comprobar a simple vista que el número de composiciones ha crecido de forma constante, con un importante 'boom' en el año 1996, a partir del cual se pasa de componer 60 marchas anuales a prácticamente alcanzar el centenar de composiciones.

Como se puede apreciar (hay que tener en cuenta que esto se basa en el trabajo de gente anónima y que lo realiza por amor al arte, por lo cual es bastante probable que no sea del todo perfecto, pero podemos considerarlo como una buena aproximación) el número de composiciones de la comunidad andaluza oscila entre el 80% y el 90%, y las composiciones dedicadas a las hermandades de Sevilla y su provincia, por norma general, entre un 30% y un 50% del total. Es decir, de cada 10 marchas compuestas, 8 son andaluzas y 5 sevillanas.

Por otra parte, en los últimos años se sobrepasa el centenar de composiciones estrenadas, eso implica que cada semana se estrenarían dos o tres marchas: un ritmo que asusta si se piensa con frialdad.

Como entiendo que tanto número puede marear un poco, os lo muestro de una forma más gráfica:


Ahora viene lo difícil: ¿a qué se debe esta masificación de composiciones?

Principalmente hay una única razón: las propias Hermandades. Desde mediados de los 90, no hay Hermandad que no quiera tener un amplio repertorio, sobretodo las Hermandades de estilo más alegre. Es por ello que algunas estrenan marchas cada tres o cuatro años. Por otra parte, las Coronaciones Canónicas: motivos para estrenar marcha o marchas, con casos notables, como la Coronación Canónica de la Estrella de Sevilla en 1999, donde el número de marchas dedicadas a tal efeméride superó la decena.

Por otra parte, han aumentado considerablemente el número de compositores con estudios que se interesan por este género musical. Por desgracia, la mayoría de las composiciones de este tipo de compositores, más profundas e interesantes desde el punto de vista musical, suelen quedar un poco en el olvido.

También hay que tener en cuenta que debido a este "boom", semi-profesionales de la música o simplemente personas que saben escribir música se han atrevido a componer, surgiendo un número considerable de composiciones sin tanto valor musical como las anteriormente mencionadas, pero que suelen captar la atención del público general rápidamente.

Por último, añadir que los tres compositores más prolíficos en composiciones musicales, Abel Moreno, José Albero y Pedro Morales, aún siguen en activo y llevan componiendo (en algunos casos superan el centenar de composiciones) desde finales de los años 70.

Como conclusión, espero que este pequeño análisis haya servido para que seamos conscientes de la tremenda evolución de la música procesional en los últimos 30 años, y a partir de aquí que cada uno extraiga su particular conclusión.




26 de febrero de 2012

Reflexiones: La importancia de Dios en la música procesional

Supongo que muchos de ustedes al leer el título habrán pensado, ¿qué tontería, no? cuestionar sobre la importancia de Dios en la música procesional. Sin embargo, es una reflexión mucho más interesante de lo que puede aparentar en superficie.

Partamos de lo básico: la Semana Santa es una festividad religiosa para conmemorar la Pasión y Muerte (y Resurrección) de Jesucristo. Por ello, es una festividad de carácter no muy alegre en apariencia. Es evidente que en Andalucía todo se vive de otra forma: nuestra tradición y profunda cultura nos hace ver la celebración de la Semana de Pasión con un aire más alegre, casi festivo. Resulta precioso y enriquecedor ver como ambas tendencias, la triste de la celebración religiosa y la alegre de la celebración popular se unen y conviven. Sin embargo, creo que hay momentos en que dicha unión se nos va de las manos.

La música en la Semana Santa se usa como mero acompañamiento a nuestras Sagradas imágenes. Aclaro lo anteriormente dicho: un mero acompañamiento no significa que pueda sonar cualquier cosa, ya que podría suceder el efecto algo que no debería ser. La música debe invitar a la oración, a creer en Dios y a abstraernos de todo, para enfocar nuestros sentidos sólo en el que va encima de un paso o trono.

Hay compositores contemporáneos que llevan esos requisitos por bandera, como pueden ser Nicolás Barbero Rivas, Antonio Moreno Pozo o Francisco Pastor Bueno, por citar tres ejemplos. Su música, lejos de servir como alarde costaleril, invita a la reflexión sin necesidad de ser fúnebre o aburrida. Es música hecha por y para Dios, teniendo en mente que es Él el importante en esta celebración, y no los continuos cambios que hace el paso o la búsqueda del aplauso por medio de campanillas, solos de corneta interminables u otros extravagantes recursos.

Quizás haya sido únicamente una sencilla reflexión, algo separada de la temática de este humilde blog, pero que hay que tener siempre en mente, y contar con ello a la hora de escuchar y escribir música procesional. Hacen falta menos marchones tras muchas de nuestras Hermandades para poder comprender el significado de nuestra Semana Santa.

Para concluir, os dejo tres piezas, una de cada uno de los autores anteriormente mencionados:


12 de febrero de 2012

Disco: Victoria - Banda de Música "Las Cigarreras" (Sevilla)

En estas primeras semanas del año se han publicado algunos discos muy interesantes, así que vamos a tratar algunos de ellos. En este caso, hablamos del disco de la Banda de Música "Las Cigarreras", el tercero de su andadura como banda, titulado Victoria.

Es el primer disco bajo la nueva dirección de la banda, a cargo de José Manuel Toscao Pérez, y son once pistas mas una bonus track la que compone este trabajo. Si lo que buscáis es una descripción del disco con pocas palabras, quizás las más adecuadas sean estas: osado, atrevido, arriesgado, valiente o contemporáneo. A mi juicio, se trata de una antología de la música procesional contemporánea. La gran mayoría de las marchas han sido compuestas expresamente para el disco, por lo cual no existen grabaciones algunas aparte del propio disco, todas ellas por compositores contemporáneos de contrastado nivel musical.

La marcha que abre el disco es Rex Sum Iudeaorum, obra de Francisco Rivero Gallardo. Se trata de una marcha muy atrevida, con un alto contraste entre la fuerza de los metales en pequeños fragmentos a lo largo de la marcha, junto con la belleza y dulzura de las maderas en el desarrollo de la misma. Una obra atrevida y rompedora, que no dejará indiferente a nadie.

La segunda de las marchas que compone el disco es La Carretería, de Francisco Pastor Bueno. Como bien nos tiene acostumbrados este gran compositor, es una obra maravillosa, que podríamos calificar como romántica, de corte más clásico, que le viene como anillo al dedo a la Hermandad de La Carretería de Sevilla, a quién está dedicada.

Le sigue la marcha Reina de las Cigarreras, obra del valenciano Juan Carlos Sempere Bomboi. Es una marcha solemne, con pasajes dulces y elegantes, muy logrados. Una interesante aportación a la Hermandad de las Cigarreras, a cuya Virgen de la Victoria está dedicada esta bella obra.

Gloriosa Asunción es obra de Alberto Barea Tejada, y está dedicada a la Hermandad de Gloria del mismo nombre de la localidad sevillana de Cantillana. Como suele ser habitual en las obras de este buen compositor, es una marcha muy buena, de corte alegre pero sin perder la elegancia en sus formas, que seguro que será de las que más gusten a la gente de a pie.

La siguiente marcha es Virgen Victoriosa, compuesta por Victor Arturo López López y también dedicada a la Hermandad de Las Cigarreras. Es una marcha solemne, muy seria, que sorprende en la segunda parte de la marcha, que consiste en la Salve Regina cantada por un coro.

La siguiente es una de las sorpresas del disco. Se trata de una adaptación del sainete lírico Trianerias, obra de Amadeo Vives en el año 1916. La adaptación ha resultado ser una marcha alegre y graciosa, que puede ser una de las sorpresas de la banda en este año.

Del madrileño Francisco Javier Alonso Delgado resulta ser la marcha Virgen de Aguas Santas, marcha alegre con cornetas prototípica, de las más sencillas al oído de cuantas componen este hasta el momento más que interesante trabajo discográfico.


La siguiente, a mi juicio, es la marcha más impresionante del disco. Se trata de A la Virgen del Buen Fin, del pontanés Antonio Moreno Pozo. Obra muy seria con cornetas, de tintes andaluces, que por momento te evoca a la grandiosidad de marchas como Soleá, dame la mano. De esas marchas que sólo puedes describir escuchándolas, una auténtica maravilla a mi juicio.

Y cerrando el apartado de marchas procesionales del disco, todo un clásico de los últimos años: Margot. Poco puedo decir que no se sepa ya de esta obra de Joaquín Turina adaptada a marcha, salvo que esta versión de la misma es más que recomendable.

En el tintero he pasado por alto dos pistas del disco, ya que no son marchas procesionales. Se trata de Pasión y Muerte y ¿En qué piensas, preso? de Juan Manuel Cutiño Garrido y Alberto Barea Tejada respectivamente. Se trata de dos obras para la banda, donde dejan entrever el alto nivel compositivo de estos autores, y que ponen, si cabe, un punto más de belleza a un disco muy completo.

En resumen, estamos ante uno de esos discos que quizás marquen una época. Son marchas peculiares, algunas que hay que escucharlas varias veces para entenderlas y que te gusten, pero cuando entiendes las marchas te das cuenta de lo maravilloso que es este disco con que la Banda de Músisca "Las Cigarreras" nos deleita en pos de la buena música procesional contemporánea.
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